La Tragedia



Las lágrimas de las madres que enterraron a sus hijos
ahogaron las palabras y los pronombres.

Porque se fueron.
 Se los llevaron,
 se los extirparon de su vientre-carne
abriendo la herida por donde llora el alma
y se cuela el peor de los dolores.

Los periódicos informan:
los  hijos han muerto.

Solo quedan retazos de animales rotos,
sueños despedazados sobre las vías
del tren del infortunio.

1 comentarios:

Ribo Nucleico dijo...

Me gustó, evoco en mi muchas historias similares, quizás la misma.

Publicar un comentario