A la hora de los ladridos

[A la hora de los ladridos se puede sentir “cierta” tempestad
que inquieta el alma]

Cuando el paisaje se ha ido caen noches y noches,
y hay noches que devoran las palabras.
Se sienten pasos que se alejan sollozando,
-aunque-
alguien me dijo que realmente eran “recuerdos”
aquellos pasos perdidos en la nada.
Y son de esos recuerdos que odian los silencios
y retumban en las calles de la mente.
Son esos sin caras
que juegan con mi nostalgia
a la hora de los ladridos.

1 comentarios:

Diosaoasis dijo...

Muy sensible y nostalgico a la vez senti como si recuerdas a alguien especial.

Saluditos.

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